Parece ser que cuanto menos se hace, más contenta está la gente. Y, bueno, por todos es sabido que en el colegio o en el instituto, cuando un profesor quitaba trabajos o cancelaba exámenes, se producía un revuelo general de satisfacción.
Sin embargo, parece ser que se ha llegado a un punto en el que ni siquiera a los profesores les importa mucho la asignatura que imparten ni si sus alumnos han conseguido aprender algo.
Hace días saltaba la noticia de un instituto norteamericano en el que un alumno había conseguido convencer a su profesora para que eliminara el examen final si conseguían llegar a los 15.000 retweets, teniendo de plazo hasta el 23 de mayo.
Sin embargo, ya sea por sentido común o por la presión que ha generado la noticia, desde el colegio se ha confirmado que se realizará el examen a pesar de todo.
Por otra parte, esta acción ha cruzado el charco y ha llegado hasta el mismo Euskadi, donde un profesor ha ofrecido a sus alumnos que si llegan a los 1.000 retweets, quedaría toda la clase aprobada.
A estas horas, están a punto de conseguir la cifra pactada. ¿Se echará para atrás el profesor o mantendrá el trato hecho con los alumnos?
Y vosotros, ¿qué pensáis de esta nueva técnica para aprobar asignaturas? y ¿es correcta la actitud del profesor?. Dejad vuestra opinión en los comentarios.


Una estupidez(con perdon).
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